El Maestro Santiago & Papá Nöel viaja al Círculo Polar Ártico en la Laponia Finlandesa

Como predije en mi última expedición al Polo Norte Geográfico, esta Navidad el Universo determinó que la pasaría en Rovaniemi, en la ciudad donde reside la figura más representativa de  Papa Noel, en la Laponia finlandesa.

El domingo 23 de diciembre de 2012, a las 10 de la mañana embarco en Barcelona en un avión de la compañía Finnair en vuelo directo a Helsinki, Finlandia, y posterior llegada a Rovaniemi a media tarde.

Son las 5 H. El frio es intensísimo. Unos -23º C. El cielo esta encapotado y nieva ligeramente. Ya es de noche. Estamos en el invierno austral y la luz diurna termina a las 3h de la tarde. Causalmente me viene a recibir en el aeropuerto un compatriota oriundo de Vich, cerca de Girona, cerca de mi ciudad residencial, Barcelona, donde tengo el Centro de Energía Vital del Universo. Se llama Vicenç, habla catalán, español, inglés y un finés bastante bueno. Lleva unos ocho años residiendo en Finlandia.

Vicenç es el guía que me va a acompañar por la Laponia finlandesa durante estos días de investigación antropológica. Por el momento, me aloja en el majestuoso Hotel Santa Claus. Va ser testigo directo de la localización de las Auroras Boreales en el Círculo Polar Ártico, y del encuentro mítico que se va a producir entre “la tradición navideña” del norte de Europa, con su Papá Noel viajando con renos, sobrevolando los frondosos bosques finlandeses, y el “ Gran Metafísico” Maestro Santiago.

Llega pues, la madrugada del gran día de la ilusión y la manifestación del amor familiar entre los más pequeños y los mayores. La esperada Navidad.  El día del amor por antonomasia. La mezcolanza entre la inocencia y el conocimiento de las cosas. Entre la ilusión y la realidad tangible. Entre la esperanza y la experiencia adquirida. Entre la pureza naciente y la madurez que se adquiere a través del tiempo.

Mañana es “Noche Buena”, vigilia de Navidad. Por la mañana, muy temprano, y acompañado de mi buen guía Vicenç, mi “elfo” catalán, me desplazo temprano a la Residencia Oficial del Papá Noel finlandés en Rovaniemi, acompañado de mi “elfo” lapón y con mi trineo tirado por un reno blanco. Atravesamos el bosque nevado que rodea el magnífico complejo navideño.

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Llegamos en trineo hasta la misma línea imaginaria y divisoria por dónde pasa el Círculo Polar Ártico, lindante con su residencia, con la intención expresa de conocerla, presentarle mis respetos, intercambiar conocimientos y experiencias personales del “mundo mágico” de los “deseos”.

Me recibe en privado y muy cortésmente. Nos saludamos entre sorprendidos y expectantes. De “Father Chrismas” a “Father Santiago”, o de “Maestro Santiago” a “Papá Noel”. Nos damos la mano cariñosamente . Nos observamos mutuamente con respeto. 0139Luego al ver que mi “elfo” nos va a tomar unas fotografias, hace un gesto de simpatía, y dejando traslucir una “pose” muy estudiada, manifiesta su respetable admiración hacia mi persona. Me mira no obstante con cierto recelo, quizá piensa que le ha salido un competidor. Es natural, pues no necesito ir vestido de Papá Noel como él, para ser la verdadera representación de la ilusión y los deseos expectantes de los niños, que ven en mí, la viva imagen de Papá Noel, el realizador de sus anhelos y deseos soñados.

4215Estoy ahora mismo frente al verdadero árbol representativo de las Fiestas Navideñas. El típico y tradicional abeto, vacío aún, esperando los regalos que van a llegar pronto, y a ser introducidos por las chimeneas, o puestos en el balcón de todos los hogares, para luego ser entregados a todos los niños y mayores, y puedan en la madrugada de la Navidad, abrir los paquetes, y encontrar dentro de ellos la realización de sus “peticiones”.

Estas frías Navidades acompañados de nuestra familia, es indudablemente el día más especial de todos los días del año. Es el día en que nos permitimos darnos un baño de calor hogareño y envolvernos plenamente en el espíritu de la Navidad, con la convivencia, la tolerancia, el Amor y en Paz, reafirmando nuestra  unión familiar, y desearla mentalmente a toda la humanidad. Es el momento para recordarnos mutuamente que debemos vivir en Paz y Armonía con nosotros mismos, entre todos nosotros y con el entorno.

Llevo puesto una chaqueta y el  gorro rojos de Papá Noel. 4226Estoy andando por encima de  la línea del Paralelo denominado Círculo Polar Ártico. Situado a 66º 33´45’’N y de Longitud 25º 44’ E, y siguiendo los postes indicativos de la línea imaginaria del Círculo Polar Ártico. La temperatura exterior es de -22ºC y está nevando levemente.

Son las 12H de la noche. Ha llegado el día y la hora tan esperados. Subo a mi carroza mágica, ya transformado en el verdadero Papá Noel. Estoy sentado en mi trineo volador, tirado por siete magníficos renos de color marrón, con una majestuosa cornamenta y con grandes ramificaciones en sus astas, para si se diera la circunstancia, poder defendernos con eficacia a mi persona y a los valiosos “pedidos”, que empaquetados en forma de “regalos” trasportaremos  seguidamente a todos los “niños” que se lo merezcan. Vamos a cargar un cargamento muy “especial” y “único” en el mundo, repleto de todas las “ilusiones” y  “deseos”, tan variados como inimaginables, para repartirlos puntualmente durante la “Noche Buena”.

Emprendemos pues el viaje imaginario hacia la “estafeta de correos” en el Astral, en busca de la información depositada en el “archivo akásico” universal. El lugar dónde se hallan anotados todos los “deseos” formulados por las mentes humanas, para ser cumplimentados y entregados esta misma noche.

Alcanzamos pues, la bóveda celeste en el firmamento. Nos envolvemos, con su halo místico, con todos los pensamientos e ideas emitidas, que son tantos como estrellas existentes en el firmamento. Hemos llegado finalmente al “Centro del Universo” del contenedor de las “ideas” existenciales, existentes y únicas, en la misma Fuente de la Energía Vital, emanadora del Pleno Conocimiento del Universo.
_MG_4946Cargamos en el trineo con todo lo “peticionado” por los habitantes de la Tierra, y regresamos rápidamente a través de grandes descargas electromagnéticas que conforman las Auroras Boreales, en medio de la ”mágica luz” de la “media noche” ártica, de magnífica belleza, y con su extenso conglomerado de colores en forma del Arco Iris. Absorbemos esta lluvia de Energía Vital del Universo que nos fortalece, nos protege y transforma en seres muy vitales, positivos y llenos de salud.

Y vamos repartiendo uno tras otro todos los “deseos” que nos han sido formulados con la “imaginación” creativa, mediante nuestro “correo expreso”, a la velocidad superior a la luz. Y al abrir los regalos los beneficiados van a saber afrontar, decidir y resolver todas las cuestiones importantes de su vida, con claridad, determinación y verdadera eficacia.

Pues, somos los distribuidores oficiales de la “Buena Suerte” personal para quien lo solicita. Somos el Papá Noel que tiene por “Misión”, repartir el “Don” de la “Buena  Suerte”, para ayudar a vencer los obstáculos y las dificultades espirituales y materiales de la vida. Somos, en fin, el “Mensajero del Universo”, encargado de transmitir “el poder” para hacer ver las cosas buenas que se nos pone en el camino, y que nos induce a tomar la decisión de cogerlas y realizarlas fehacientemente. Somos los “transmisores” de la “Mente Universal” que ayuda a diferenciar acertadamente “lo verdadero” de “lo falso”, “lo bueno” de “lo malo y “lo real”  de “lo irreal”.

Ya está amaneciendo. Hoy es Navidad. Llegamos exhaustos del largo viaje del “reparto” de la “buena suerte” a los que creen en “lo místico”, “lo mítico” y en” la Energía Vital del Universo”. A los que mantienen viva  la esperanza y la ilusión de vivir. A los poseedores de la mente positiva, creativa y realizadora de progreso y bienestar. A los valientes emprendedores del presente vital y creadores de “la excelencia” en el futuro inmediato. Y a todos los “sin miedo” dispuestos a afrontar la realidad de la vida y sus consecuencias con responsabilidad.

Finalmente a todos los creyentes en PAPÁ NOEL les envío mi personal “bendición”. Y a los participantes y beneficiados de esta  EXPEDICIÓN AL CÍRCULO POLAR ÁRTICO con EL MAESTRO SANTIAGO como PAPÁ NOEL, les invito a reencontrarnos en la próxima “Misión” como “SANTA CLAUS” en la otra Residencia Oficial terrenal, también en Círculo Polar Ártico, situada en la mismísima Alaska, cuando el Universo así nos lo determine.

Efusivos saludos a cada uno de vosotros y muchas gracias por acompañarme en este viaje de “la ilusión y la esperanza”, y haber compartido conmigo esta magnífica “enseñanza” realizadora de lo inalcanzable, y  en alcanzarlo y realizarlo. ¡Hasta pronto!, queridos amigos.

EL MAESTRO SANTIAGO 
Metafísico, Expedicionario, Investigador, Potenciador e Intensificador de la Energía Vital del Universo en el Planeta y en la Humanidad.

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