El Maestro Santiago viaja a Colombia

EXPEDICIÓN A LA MONTAÑA NEVADA DE SANTA MARTA

Objetivo: “MANTENER EL EQUILIBRIO ENTRE LAS FUERZAS DE LA NATURALEZA, Y PROPAGAR, POTENCIAR E INTENSIFICAR LA ARMONÍA Y LA CREATIVIDAD ENTRE NUESTRO PLANETA Y LA HUMANIDAD, Y CUIDAR Y PRESERVAR EL MUNDO.
Para que ello suceda es bueno contactar con la Energía Vital de la Mágica Montaña Nevada de Santa Marta en Colombia, cubierta en la parte superior por las nieves perpetuas. Esta montaña está situada a mas de 5000 m de altitud, y observándola desde el mar es como si emergiera en medio de las aguas azules del Caribe, apareciendo con su color blanco nieve intenso por encima de la verde y frondosa vegetación caribeña, enmarcada debajo del azul diáfano de la bóveda celestial. Para llegar personalmente a la Montaña de sufren algunas penalidades, como pasar de una temperatura extrema de mas de 30o C en la orilla del mar, a algo menos de 0o C ,arriba en las cumbres nevadas”.

“Después de una concienzuda preparación de la expedición, inicio el viaje desde la ciudad de Santa Marta, adentrándome por la frondosa vegetación selvática, acompañado por dos jóvenes guías con sus respectivos machetes, para abrirse paso atreves de la maleza, caminando por unos angostos e interminables senderos, por unos estrechos y largos caminos, pasando por al borde mismo de cañadas con profundos precipicios, y atravesando descalzo los abundantes riachuelos infestados en sus orillas por el temido “chancludo” , la enfermedad que originan los molestos mosquitos chupadores de la sangre humana. Estos mosquitos no son visibles por el ojo humano, te atacan sólo debajo de las pantorrillas, en la terminación de los capilares próximos a los tobillos, originando con su picadura un chorro explosivo de sangre que emana a través de la herida, provocando un intenso e interminable escozor.
El peligro de infección es muy elevado si te rascas insistentemente la piel. Se atenúa bastante el escozor aplicando en la superficie de la zona acribillada de picaduras, un preparado de sales de sulfato de plata diluido en alcohol, que calma bastante la necesidad de rascarte constantemente las costras resultantes de las sangre coagulada.”
“A medida que voy subiendo por el camino avanzando hacia la Montaña Sagrada, la vegetación va disminuyendo hasta llegar a desaparecer totalmente a partir de los 3000 m. El mayor problema reside en la escasez de agua potable. El calor es sofocante y la altura sobre el nivel del mar empieza a hacerse notar. De vez en cuando nos cruzamos con algún indígena, oriundo del lugar, que baja a la civilización para aprovisionarse de los productos que escasean en sus poblados, como sal, azúcar, pescado salado y algunas herramientas para el trabajo.”

“Suelen viajar con reatas de burros muy cargados, formando pequeñas caravanas. Estos animales al cruzar los arroyos suelen defecar en el agua o en la misma orilla, contaminando el agua limpia que baja de la nieve fundida de lo alto de la Sierra, convirtiéndola en inservible para beber. Un recurso que empleamos para calmar la sed fue tomar el zumo de las naranjas silvestres de algunos árboles que encontrábamos a nuestro paso. Nosotros disponíamos solamente de alimentos proteínicos como frutos secos, atún o sardinas en aceite, y galletas. Como alimento eventual encontramos bananas en abundancia, alguna piña natural y fruta silvestre. Mis acompañantes llegaron a pescar unos pececillos en un arroyo, mediante un bastón punzante, a modo de lanza, que se apresuraron a freír rápidamente. La verdad es que participamos en un verdadero y suculento festín culinario.”

“A nuestro paso se oían cantidad de sonidos producidos por multitud de pájaros silvestres, gritos o chillidos de las diferentes familias de macacos comunicándose entre ellos, desplazándose por la densa arboleda por encima de nuestras cabezas. En cualquier momento diluviaba intensamente, cayendo un fuerte chaparrón de agua, que recogíamos en un plástico para beberla inmediatamente.” “Dormíamos en hamacas y mosquiteras, en la choza de algún poblado indígena Kogui o Arhuaco. Siempre nos ofrecieron amablemente su hospitalidad. También encontramos algunos pobladores colombianos de raza blanca, que vivían en la falda de la sierra , en viviendas construidas con materiales naturales de la selva, respetando el habitad natural del entorno, emulando la forma de vivir de los indígenas, pero con las comodidades y ventajas propias que reporta la civilización occidental. Mas bien parecían modernos colonizadores buscando su espacio vital en la naturaleza, lejos del ruido y del ajetreo de la ciudad. Disponían de sus quinqués para la luz, su maquina de hilar para confeccionarse telas para ellos mismos, sus herramientas para trabajar la madera, incluso alguno era artista y pintaba cuadros con motivos indígenas, con representaciones de los diferentes frutos de la naturaleza, o de los animales viviendo en plena libertad. Luego iba la ciudad y los vendía a un precio tan especial, como le permitiera su valoración por la singularidad del lugar de donde procedían, o por la originalidad del contenido representado artísticamente, logrando canjearlos por materiales, alimentos y medicamentos, que luego necesitaría para poder subsistir largo tiempo en el interior de la selva colombiana, sin enfermar.” “Mi Misión alcanzó el cenit de la realización del objetivo deseado, al pisar la falda de la Montaña Nevada, con su Mágico y Sagrado Poder, con la Presencia del Espíritu en las nieves perpetuas de la Montaña Mágica de la Sierra Nevada de Santa Marta.”

“Y situado ya en el “Centro del mundo” para los indígenas, enfrente de los dos Picos Gemelos de la montaña costera mas alta del mundo, el Cristóbal Colón y el Simón Bolívar, Invoco como un “Mamo”, la Presencia del Espíritu “Gran Madre” y la Energía Vital del Universo, en aquel Mítico y Sagrado lugar, para mantener el equilibrio entre las fuerzas de la naturaleza permanentemente, para que se Potencie e Intensifique la Armonía y la Creatividad entre nuestro Planeta y toda la Humanidad, para cuidar y preservar el mundo de fatalidades, para que el Ciclo Cósmico tenga un buen desarrollo planetario, y para que las enfermedades no destruyan la vida de la civilización.” “Seguidamente regresé feliz a Barcelona -­- España, con la satisfacción que produce el haber cumplido la Misión encomendada por el Universo.”

EL MAESTRO SANTIAGO Metafísico, Expedicionario, Investigador, Propagador, Potenciador e Intensificador de la Energía Vital del Universo en el Planeta y en la Humanidad

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